Emergentes
De Estigmergia
Gente que emerge en el código, hacia una melodía compuesta de notas descontroladas pero precisas. Tú pasabas por aquí, yo había dejado esto así. Ahí vienen más, se acompañan un rato, alguien se atasca, otro emprende el tecleo febril de un loco o un santo. Esculpen piezas que han de componer un titán hecho de puro aliento, hasta que se aguante por sí solo y empiece a caminar (que al menos sirva a un fin, un reto que justifique las horas semisolitarias a ese lado de la pantalla).
El ingenio digital es un insecto caprichoso: se adentra por senderos virtuales donde haya una medida justa de aventura y belleza, un rastro valiente que merezca la pena ser tejido. Luego pasarán más y el hormiguero se hará más firme, o acaso entre en decadencia y poco a poco lo invadan hiedras de olvido. Pero es un impulso que no entiende de horas ni de acatar órdenes. Construye sus propias herramientas como el artesano del metal sus tenazas, funda hermandades donde antes había sólo silencio.